Recuperar la calidad de vida y retomar el deporte

Hay consenso general entre los expertos en la posibilidad de regreso a las actividades deportivas de bajo impacto con bajo riesgo de complicaciones, luego de un reemplazo de cadera.
Sin embargo, existen situaciones particulares en las que el retorno a una actividad física de alto impacto luego de un RTC debe ser considerado dentro de un marco más amplio.
Tres puntos importantes para considerar dentro de ese marco son:

1.      el nivel de entrenamiento previo y “expertise” del paciente en determinada disciplina.
2.      la obtención de, una estabilidad protésica con un rango amplio del movimiento y, una posición de componentes que asegure una distribución uniforme de las cargas.
3.      La claridad del experto y la capacidad del paciente en comprender los riesgos a corto y largo plazo, y beneficios del retorno a esa actividad deportiva con nivel competitivo.

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